Introducción

Es sensacional.

Por encima de todos los males, la ausencia de un poder nacional, fuerte y unitario que sea capaz de garantizar de modo efectivo la existencia de una fuerza centrípeta suficiente para neutralizar las poderosas fuerzas centrífugas que durante estas últimas décadas se han ido incubando y generando en nuestra querida España.

Esta fuerza no puede estar en el gobierno ni en los tribunales de justicia con la constitución vigente: Requiere del apoyo de una mayoría parlamentaria obtenida mediante componendas, pactos y repartos de poder, carentes de patriotismo en ocasiones y nulo deseo de servir al Bien Común.

El gasto público, excluida la Seguridad Social, supone el 15% del PIB, el de la Administración Central otro 15%, y el resto a las Comunidades Autónomas (70%).

Toda forma de gobierno tiene siempre algo de medio, de instrumental, de algo puesto al servicio de una realidad anterior y más importante, que no puede ser otra que la prosperidad del pueblo, la unidad y la paz de la nación.

La situación es extraordinaria. España está en juego.

Para encontrar la fuerza política unificadora, tenemos que mirar hacia dentro y hacia la historia, con ojos nuevos. Tendría que ser la monarquía. Un poder regio que mire por el Bien Común de todos los españoles y que esté por encima y más allá de la política, mezquina e interesada.

¿Existe, tiene prestigio, y puede? ¿Sería útil, tiene los instrumentos, sus facultades son reales y efectivas?

Según nuestro ordenamiento jurídico, debe arbitrar, ajustar o arreglar algo, evitando el exceso, moderar, regir y corregir. Artículos 56, 61 y 62 de la constitución.

Si queremos que nuestra Monarquía reúna y salve a España del proceso de desintegración en el que se halla, debemos volver al principio:

Una alianza esponsal entre el Rey y su Pueblo, con vigor y legitimidad, puede ser la fuerza reconstituyente con energía moral suficiente para reconducir nuestro destino, que complete la restauración reformando los siguientes órdenes:

1.- Representación

El sistema representativo supone la existencia de tres elementos:

– El Rey, un poder Real,
– Los representantes, el Parlamento, en nombre de circunscripciones.
– El pueblo, los representados.

La estructura representativa en España está mutilada y atrofiada, la confusión de poderes ha producido una dictadura despótica, porque los representantes han asumido todo el poder, que ha sido monopolizado por los partidos, en los que mandan unos personajes oscuros calificados de barones.

El parlamento ha quedado reducido a un lugar en el que los partidos representan unos debates ante la opinión pública que no pasan de ser una pantomima, con el resultado decidido de antemano o acordado en negociaciones oscuras.

Un Rey patriota, con altos poderes ejecutivos devuelve al Parlamento su verdadera naturaleza representativa, que debe ser ejercida para el Bien Común de la Nación, y, junto con el Senado, podrían realizar su función de controlar y fiscalizar.

En dicho sistema, deben gozar de plenos derechos políticos únicamente aquellos que acepten la lealtad a la nación y a sus leyes fundamentales.

{ En las democracias clásicas sólo se accedía a la ciudadanía después de demostrar que se pertenecía al Demos por parte de padre y de madre y tras prestar un juramento de lealtad a la Polis.

En los imperios, en cambio, el acceso a la ciudadanía es universal. }

2.- Circunscripción

La provincia si bien puede ser apropiada para la elección del Senado, no puede ser el distrito electoral para la elección del Congreso de los Diputados, dado que oculta la existencia de desniveles profundos de población e imposibilita el conocimiento entre el elector y el elegido, y no se logra superar su desproporcionalidad con la acumulación de diputados elegibles. Ni qué decir de las listas cerradas.

Para el Senado, se debería requerir una edad determinada, por ejemplo, cincuenta años, y una dilatada carrera, profesional o pública, considerada meritoria y esforzada por el Bien de la Patria, y se le otorgaría el cargo por mayor duración que a los diputados.

Sería positivo que hubiera un senador electo por cada una de las provincias, lo que resultaría en 52, y hasta 100 que parece un número apropiado, por designación real.
La Ausencia de Aristocracia Social es la causa principal de la debilitación de las tradicionales instituciones soberanas del país.

Ángel Herrera Oria.

El municipio sería el distrito electoral más apropiado para la elección del Congreso, agregando pueblos que estén poco habitados o dividiendo los más poblados.

3.- Reconfiguración territorial.

La recuperación del carácter unitario de la nación española debe descentralizarse redimensionando las autonomías existentes. Hay que:

– Aminorar la concentración del poder que tienen las autonomías y
– Potenciar el municipio como ámbito de la libertad política por excelencia, de la vida cívica y democrática.

La unidad política de la España moderna nace de un matrimonio entre Castilla y Aragón, un pacto conyugal histórico, por tanto, la solución podría ser volver a este Tanto Monta restableciendo los Consejos de Castilla y Aragón.

Un Rey patriota puede impulsar una Ley para el autogobierno local con dos ideas:

– Los municipios y mancomunidades tienen plena autonomía para financiar y desarrollar cuantos servicios consideren oportunos,
– El responsable de cada uno de estos servicios será elegido mediante votación (distinta de la de alcalde) directa por los vecinos.

Sin instituciones municipales, una nación puede darse un gobierno libre, pero carecerá de espíritu de libertad.

Alexis de Tocqueville.

4.- La soberanía del Derecho.

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el Tribunal Constitucional (TC) tampoco funcionan correctamente ni trabajan en beneficio de los españoles.

El TC no puede ser una instancia superior al Tribunal Supremo (TS), ni encargarse de cuestiones referentes a casos, personas o hechos, sino que debe reforzar el papel político con funciones como el Recurso de Inconstitucionalidad.
El CGPJ no puede actuar como un poder aparte del Estado.

Un Rey patriota impulsará:

– Un TC competente en todo lo relativo a la constitucionalidad de las leyes y cualquier otra disposición normativa emanada de las Administraciones Públicas.
– Un TS soberano frente a tribunales extranjeros, que dictamine qué casos pueden hallarse en una cuestión que deba ser solventada por el TC, y atenderá los casos de naturaleza estrictamente judicial.
– Un sistema seguro y estable que reduzca la hiperactividad legislativa y regulatoria, que dificulte el desarrollo de nuevas leyes mediante la intervención de la cámara alta o del propio Rey con su veto.

Es mejor dejar de aprobar una buena disposición que aprobar una mala.

Cicerón.

{

Abusos:

1. Una exigua mayoría simple puede derogar todo el Código Civil,
2. Desprotección jurídica del más débil, el ser humano no nacido,
3. Leyes que vulneran la igualdad y la libertad de los españoles (género, etc.).
4. Imposibilidad de educar a los hijos en español,
5. Ataques al derecho de propiedad.

}

5.- Reforma fiscal.

Toda parte que actúa en un sentido intervencionista, político y económico, sobre la parte de la sociedad que domina en una proporción claramente superior a la del Todo del que forma parte tenderá a buscar separarse de ese Todo.

W. Röpke.

Quien tiene el poder de establecer lo que se ha de gastar no debe coincidir con quien tenga el poder de gastar lo establecido.

Estos dos principios deben conjugarse para evitar la hegemonía de las fuerzas centrífugas.

UN Rey patriota deberá impulsar el cambio de este modelo fiscal por un sistema de corresponsabilidad, o escalonado o subsidiario.

La proporción de 3 a 1 de impuestos directos frente a indirectos, esclaviza a los españoles. Sería bueno para España que el Estado deje de administrar la sociedad y monopolizar los servicios.

La burocracia y la regulación nos han llevado al declive nacional.

Introducir el concepto de Sociedad Familiar: Las rentas del trabajo de un matrimonio, con las que deben preservar sus necesidades y la de sus vástagos o personas mayores a su cargo, deben ser fiscalizadas según los tipos de sociedades declaradas de utilidad pública.

Más Familia, menos Estado. Más españoles, menos despoblación.

6.- La sociedad.

Eliminar burocracia y regulación aumentará la libertad social.

El Estado es un peligro. Más cuando sufrimos cada vez los peores gobiernos posibles. Sin nacimientos no hay nación.

Un Rey patriota debe fomentar el incremento de la natalidad e iniciar la repoblación.

Elio incluye una cita de Tocqueville muy clarividente.

Con el ataque destructor de las costumbres y los vínculos de las comunidades tradicionales, que han tratado de sustituir por otros artificiales, la legislación revolucionaria puso en marcha la destrucción de la familia.

El individuo consiste en un hombre sin referencias históricas, atomizado y sin vínculos sociales sólidos, sin arraigo y sin continuidad.

7.- Reconciliarnos con el pasado.

El Rey con el Pueblo forma la Patria.

La despoblación no es sólo cuantitativa, sino cualitativa, de pérdida de sustancia vital e histórica.

España posee un antiquísimo presente. Somos herederos de un rico patrimonio cultural e histórico, un GRAN LEGADO. Isabel y Fernando, los Reyes Católicos, son los Padres Fundadores de la España moderna.

España no nace con ellos, su Monarquía es continuatio y restauratio de la España nacida en el III Concilio de Toledo, perdida en el 711.

Su LEGADO posee la fuerza de una “herencia vinculante”, una “constitución original”, porque la fundación posee un carácter sagrado. Es un testamento con fuerza vinculante al que se puede llamar tradición.

Ninguna generación ni grupo de españoles puede decidir por todos los que han sido y por todos los que serán. El separatismo y demás fuerzas centrífugas nacen de una mala moral, de una mala metafísica: La libre autodeterminación del yo individual.

No existe derecho a la autodeterminación frente a la realidad, si es que uno no quiere suicidarse espiritualmente< da igual que se trate de la realidad histórica, biológica, psicológica o espiritual.

8.- La libertad de educación y la educación de la libertad.

El Racionalismo de la Ilustración es hoy una dictadura.

El Estado regula minuciosamente todos los aspectos de la vida. Todo queda prefijado de tal manera que el hecho de que la titularidad de un Centro Educativo sea pública o privada resulta indiferente.

El conformismo social ha crecido hasta ser asfixiante y la principal tarea de la educación es arrancar las convicciones.

Se educa a nuestros jóvenes para:

– Integrarse en el cuerpo social y en el proceso productivo (pragmatismo)
o Se les proporcionan herramientas de carácter técnico-objetivo.
o Se les inculcan habilidades prácticas.
– Que libremente desarrollen su personalidad.
o Se les anima a auto definirse, y potenciar su subjetividad.
o Se les anima a definir sus propias metas y objetivos.
Gran incoherencia: La estricta racionalidad de los medios e instrumentos coexiste con la total falta de racionalidad en cuanto a los fines que el educando quiere alcanzar.

Se potencia un espíritu crítico única y exclusivamente con aquellas ideas que proceden de las autoridades tradicionales, en flagrante lucha abierta contra el sentido común y la confianza que los jóvenes tienen en sus mayores.

Si no lo aceptas, eres un fanático, discriminatorio, y xenófobo. La única razón es la ciencia, siempre que los científicos que la producen sean de su aprobación.

El misterio, el asombro por el milagro de la existencia y lo maravilloso queda fuera de su ámbito, y, por tanto, fuera de la realidad que se les traslada.

Los padres y la religión quedan excluidos.

Tras la falta de libertad, se pretende generar un cambio de mentalidad, para poder cambiar el mundo a través de la educación.

La educación cívica es en última instancia su plan. Basar todo en las necesidades del hombre, para que busque sus propios intereses, y confundirle con el interés general.

La alternativa es la libertad. La educación liberal aspira a la formación del carácter mediante la práctica de las virtudes y la transmisión literaria de las expresiones más nombres y bellas de nuestra cultura.

Las destrezas, herramientas y habilidades deben quedar subordinadas a aquellas disciplinas conformadoras de un modo de ser.

La naturaleza humana es cultivable, el mejor método es la memoria, de donde nacen el entendimiento y la voluntad, y la propedéutica se basa en la adquisición de hábitos buenos que predispongan hacia el Bien.

Frente al libre desarrollo de la personalidad se propone el desarrollo de una personalidad libre. El fin último de la educación es el cultivo del gusto.

La educación es un elemento trascendental del Bien Común. La labor del Estado debe ceñirse a determinar qué contenidos son los mínimos exigibles, e igualmente está llamado a verificar la adquisición de los mismos.

9.- La restauración del matrimonio y la familia.

El matrimonio es la unión de hombre y mujer para toda la vida, comunicación de derecho divino y humano.

Para reconstituir el matrimonio nos encontramos tres grandes obstáculos:
1. Las ideas vigentes hoy en día,
2. El estado de la sociedad española.
3. La Iglesia católica parece haber desertado de su defensa.

Un Rey patriota debe levantar la bandera de la reconstitución del matrimonio y la familia. Sin familia no hay pueblo. La unidad y la integridad de la nación pasa por la reconstitución de la unidad e integridad de la familia.

Los que han trabajado para destruir el Matrimonio, ahora quieren que todo sea matrimonio. Los que tanto han trabajado para destruir a la Familia, ahora quieren que cualquier agrupación se le llame familia.

El nihilismo y sus planteamientos nacen del resentimiento. Una moral resentida que nace de la incapacidad del hombre moderno occidental de “permanecer en sí mismo”, de no intentar la “fuga de sí mismo.

El supuesto amor a la humanidad es una protesta íntima.

Todos los contraejemplos, excepciones, debilidades o matices que quieran oponer a 1000 años de matrimonio y familia frente a las pocas décadas de divorcio y libertinaje, no pueden cambiar su fondo de verdad.

La decadencia de la familia en el Occidente Cristiano ha sido el resultado de un proceso de deconstrucción querido y programado.

– La reforma protestante y la pérdida de su condición de Sacramento.
– El primer paso, atacar el carácter humano-divino.
– Introducción del divorcio.
– Despenalizacio4n del adulterio.
– Asimilación de las parejas de hecho.

El divorcio civil cambió la naturaleza del matrimonio.

Un Rey patriota debe reavivar las ascuas de nuestra memoria.

9.- El retorno al sentido religioso.

Nuestro país asumió con entusiasmo del neófito las políticas impulsadas por las élites políticas y mediáticas en pro de la descristianización de Europa.

Una cultura que intenta sustentarse sin una base religiosa camina hacia consecuencias irreversibles. La irreligión es estéril y mata.

Cita de Feuerbach.

El autor menciona y comenta a continuación el gran Epílogo de Menéndez Pelayo.

La realeza, si renuncia a lo sacro, se niega a sí misma.

Es necesario distinguir, que no separar, Fe y Religión. La religión es irrenunciable para toda la sociedad. Dios existe y es relevante para el espacio público, con independencia de la fe personal de cada uno.

La tentativa llevada hasta el extremo de plasmar las cosas humanas dejando completamente de lado a Dios nos conduce siempre a lo más hondo del abismo, al desamparo total del hombre.

Quien no ha encontrado la vía de Dios debería vivir su vida si Deus daretur, como si Dios existiese.

Así ninguno queda limitado en su libertad, y así todas nuestras cosas encuentran un sostén y un criterio del cual tenemos urgente necesidad.

Aunque no tengamos la fuerza para creer, debemos vivir basándonos en esta hipótesis, pues de lo contrario el mundo no funciona.

Cardenal Josef Ratzinger.

Cuando se opta por un no-dios la consecuencia necesaria es un no-pueblo.

Un Rey patriota puede:

– Aplaudir la religiosidad que ha caracterizado secularmente a nuestro pueblo,
– Encarecer su importancia para el porvenir,
– Incorporar palabras y expresiones religiosas,
– Impulsar el respeto y compromiso cordial con la Iglesia,
– Asumir con plena conciencia la alta y augusta responsabilidad que le corresponde para con la patria,

Sólo quien se halle en posesión de una mentalidad sagrada y divina es un verdadero rey, porque obedeciendo a esta mentalidad causará cosas todas buenas, pero nada malo.

¿Donde está el Grial?

Cita de El Rey Pescador

Es en la pregunta por el sentido del mundo, del porqué de la existencia, donde se halla la salvación de España. Y eso está en manos del Rey, de nuestro Rey. Basta con que crea en ello y todo lo demás se dará por añadidura.