El presente artículo se publicaba en diciembre de 2016 con motivo de la aprobación de unos Presupuestos Generales del Estado que no hacían sino acrecentar nuestro déficit. Años después la situación, es aún más preocupante. 

La Ley de Presupuestos debería ser quizás la única ley que hiciera el ejecutivo en los países que tienen separadas las funciones ejecutiva y legislativa

Es de gran importancia por cuanto a través de ella se extraen recursos económicos de las personas y se les devuelve su valor en servicios como la justica, la educación, las infraestructuras etc. En España, los presupuestos de cada año lo componen varios subsectores: el Estado, la Seguridad Social, Organismos Autónomos y otros organismos públicos.

Salvo el presupuesto del subsector Estado, todos los demás tienen la obligación de presentar los presupuestos equilibrados, es decir ingresos igual a gastos. Así que el único que puede presentar presupuestos con déficit es el Estado. También éste transfiere a los demás subsectores cantidades para que puedan presentar sus presupuestos equilibrados.

El Estado debería presentar los presupuestos equilibrados, pero como el presupuesto depende de los ingresos y de los gastos, si se gasta más de lo que ingresa se produce un déficit que es necesario financiar pidiendo dinero prestado, es decir el Estado se endeuda. Por tanto, debe tenerse presente que el déficit no sólo se genera porque hay muchos gastos, sino también porque no se producen ingresos suficientes para mantenerlos.

El dinero que se recibe prestado es necesario devolverlo abonando los intereses. Esto ocurre en el Estado igual que en cualquier economía personal o familiar

¿Qué ha pasado en Estaña, en lo últimos años? Se puede ver en el siguiente gráfico:

Ingresos y Gastos

Salta a la vista que al déficit ha contribuido la reducción de ingresos (que apenas se ha recuperado) y el mantenimiento de gastos, dando lugar a que España tenga actualmente una deuda que supera la riqueza que genera en un año que es el Producto Interior Bruto (PIB), suma del valor de todos los bienes y servicios.

Esta deuda es muy alta, pero es importante prestar atención a la obligación anual para su devolución, que para ello figura en los presupuestos generales del Estado la Sección “Deuda Pública”.

 

EVOLUCIÓN SECCIÓN DEUDA PÚBLICA EN LOS PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO
Ejercicio Incremento de deuda anual autorizado por la Ley   Déficit (*) Importe presupuestado para deuda pública   % en el presupuesto total del Subsector Estado
2001 5.845.803,19 38.399.804,32 17,56
2002 8.385.154,43 39.282.805,44 27,26
2003 13.744.940,16 57.045.770,91 36,25
2004 12.838.282,67 52.361.655,84 33,32
2005 14.011.048,29 49.333.300,03 30,38
2006 14.081.880,62 48.760.481,93 27,87
2007 10.675.282,80 49.296.797,55 26,16
2008 7.694.404,77 -5.763.268,07 51.114.510,57 25,33
2009 50.246.574,55 -48.778.077,89 51.372.052,48 22,71
2010 78.135.978,85 -76.691.221,12 58.608.282,28 24,79
2011 43.626.080,80 -43.628.234,41 73.994.756,16 35,30
2012 35.325.404,19 -35.386.192,84 78.898.143,84 36,75
2013 71.020.759,50 -70.994.144,17 100.909.392,25 38,53
2014 72.958.280,98 -76.888.037,63 104.923.279,62 38,67
2015 49.502.999,95 -54.039.183,46 127.488.048,25 45,06
2016 52.882.394,53 -52.730.326,31 117.792.324,91 42,88

Así que de todos los ingresos que tiene el Estado por impuestos directos (sobre la renta, sobre el capital, etc.) e indirectos (sobre el consumo de IVA) estamos gastando algo más del 40% del total de ingresos para hacer frente a la deuda que vence en ese año

Es justo que se critique y se corrijan los gastos excesivos o inútiles, tanto en situaciones económicas favorables como en las desfavorables, porque el presupuesto es de todos, que es muy distinto de considerarlo de “nadie”. Tomando como ejemplo un ministerio que no es de los que más gasta, ni de los que menos, como es el de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, vemos que este Ministerio supone el 0,7% del gasto. Es bueno que ahorre, pero nada se corregirá si en la deuda se gasta el 40% de los ingresos.

Los ingresos dependen de lo que se recauda por la renta del trabajo, y en España tenemos una elevadísima tasa de paro y los parados, además de no pagar el IRPF, cobran del erario público; tampoco disponen de rentas y tienen un consumo ínfimo, con lo que tampoco pagan IVA.

La crisis de ingresos no puede resolverse al margen de la población en paro

La trascendencia de esta situación se puede ver en un ejemplo sencillo. Un matrimonio que quiere comprar un piso por 225.000 € y al cual le conceden un préstamo con garantía hipotecaria por 180.000 €, a 20 años, tiene que pagar cada mes 750 €. Su “PIB” o renta anual puede ser de 42.000 €. Es evidente que la deuda que tiene es mucho mayor que su “PIB” anual, pero pueden hacer frente a cada recibo de la hipoteca, porque 750€ es un 25% de lo que ingresan cada mes, que en este ejemplo se ha supuesto en 3.000 € y 14 pagas.

Pues bien, aunque en España la deuda es algo superior al PIB, la acumulación de déficits ha provocado que cada año venza deuda por valor de más del 40% de todos los ingresos del Estado, y es precisamente este importe que hay que “apartar” para hacer frente a la deuda la partida más elevada del gasto anual excesivo.

La obligada dedicación de tantos recursos al pago de la deuda limita la financiación del resto de las actuaciones y provoca un déficit que acaba incrementando la deuda, dando lugar a un círculo vicioso

O se combate profundamente el paro, o nunca se obtendrán los ingresos necesarios para que el presupuesto público se equilibre y cumpla su misión.

José Luis Montero Casado de Amezúa. Ingeniero Agrónomo.

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