¿Por qué el Islam niega la razón? ¿Cómo explicar la falta de preguntas, de crítica, en el mundo musulmán? ¿Por qué los musulmanes aceptan sin más lo que se les impone y niegan el pensamiento crítico?

Todo tiene un origen histórico; la oportunidad perdida de toda una cultura: el rechazo del pensamiento aristotélico en el siglo XIII. 

Los ataques terroristas, que superan el concepto de “atentado”, van produciéndose constantemente en los países occidentales de cultura cristiana. Y pueden ir a más. La población de religión musulmana que vive en Europa va creciendo, tanto por la constante llegada de inmigrantes, como por su crecimiento vegetativo. La segunda generación descendiente de los padres o abuelos que en su día emigraron van siendo los más fáciles de captar por células yihadistas, por su baja religiosidad y por la influencia del nihilismo en el que crece la juventud europea.


«Se instalan vallas o se levantan muros, pero no se está actuando en las causas de la diferencia cultural, quizás por una forma de entender mal el multiculturalismo»


Es preciso analizar la evolución de la población cristiana y musulmana a partir del siglo XIII, pues hasta entonces los niveles de desarrollo eran bastante similares. En ese momento se inició el estudio de la filosofía aristotélica que a través de los silogismos llegaba a una conclusión indudable, segura, cierta.

Islam, razónEsta filosofía, pues, planteaba un serio problema a una sociedad teocrática: “si aplicando el silogismo llego a demostrar que el libro sagrado está equivocado… ¿En ese caso el libro sagrado sería o no de inspiración divina? Esta importante interpelación fue resuelta demostrando la compatibilidad de la filosofía de Aristóteles y la fe cristiana que realizaron, entre otros, San Alberto Magno y Santo Tomás de Aquino.

Pero esto no ocurrió en el Islam: los intentos del filósofo Averroes le valieron el destierro a Lucena (Córdoba) y los musulmanes nunca incorporaron esa filosofía.

No es baladí lo que ocurrió. La filosofía aristotélica y los silogismos son el fundamento del pensamiento científico.


«De hecho, el mundo musulmán se quedó anclado en las costumbres y usos medievales, mientras que el mundo cristiano empezó a usar correctamente la razón, con sus demostraciones y certezas sobre las que iba construyendo un pensamiento científico»


Esta educación vertida en las universidades dio lugar a los primeros avances científicos tardo-medievales, al Renacimiento, al desarrollo de la ciencia y sus aplicaciones técnicas que fueron modelando nuestra sociedad y cultura hasta nuestros días, ofreciendo una serie de logros impensables en la cultura islámica.

Islam, razónCuriosamente, los Jeques musulmanes montan en avión privado, invento de una cultura infiel; cuando instalan lavadoras o lavavajillas, aplican inventos ideados en el mundo infiel; si ven la televisión, lo hacen gracias a una técnica de origen infiel, y si ven Internet o hablan por el móvil, lo mismo, pues todo ello procede del mundo occidental. Ese mismo mundo del que dicen debe morir porque es infiel.

¿Que relación hay entre la razón aristotélica y las tecnologías? Un día presencié una conversación entre un cristiano y un musulmán. El cristiano se interesó por las razones que impedían comer cerdo a los practicantes de religión musulmana, a lo que el musulmán contestó que era porque el cerdo come de todo. El cristiano le interpeló diciéndole que la gallina también come y pica en todos los sitios y pueden comer su carne, a lo que el musulmán replicó, “es distinto”. El cristiano contraatacó: ¿por qué es distinto? El musulmán zanjó: “porque es distinto”.


«Lo que más me impactó fue no que el musulmán ignorase las razones, pues eso puede pasar en cualquier discusión sobre los fundamentos religiosos… Lo que me impresionó fue la normalidad con la que vivía su falta de razones»


En nuestro entorno cultural la falta de razón nos llevaría a admitir “no he sabido contestar”, y este hecho nos produciría desazón. En el entorno musulmán, no. Conviven con la contradicción sin inmutarse.

Por eso no se plantean: «¿por qué nuestra cultura no ha producido los adelantos que usamos a diario como los da la de Occidente?» Si se les preguntase, probablemente contestarían: “porque es diferente”.


«Ante esto, ¿qué se puede hacer? Enseñarles a usar correctamente la razón, pues no es una falta de respeto a su cultura»


A medio y largo plazo se debe explicar y exigir que conozcan la filosofía aristotélica y sus silogismos, para de esta forma ir sembrando el uso correcto de la razón en las nuevas generaciones de musulmanes que se educan en Europa.

Lamentablemente, se están rebajando estos estudios y con ello se está preparando un caldo de cultivo para la islamización de la juventud cristiana.

Islam, razónPor ejemplo, a corto plazo se debería promover una controversia que llegara a la opinión pública sobre la diferencia de los calendarios, es decir, analizar por qué sus años son de 354 días (son lunares) a pesar de que ellos son conscientes de que la tierra tarda -aproximadamente- 365 días en girar alrededor del sol. Un guía en Marruecos defendía que su año tenía menos días -y por tanto era más corto- porque eran «dos formas distintas de medir». Aunque igualmente afirmaba que un año de 365 días era lo que la tierra tardaba en dar una vuelta alrededor del sol y, muy ufano, presumía: “dentro de unos años os adelantaremos”.


«Igualmente se debería promover una discusión entre economistas musulmanes y occidentales sobre los efectos de que los precios de las cosas no sean fijos -o fijados según su coste de producción- porque ya se sabe que en los países musulmanes se negocia el precio en cada transacción»


También puede realizarse una discusión sobre la trascendencia de ser incoherentes, porque cuando se produce un ataque con víctimas, hay musulmanes, sobre todo las mujeres, que se lamentan y lloran, y creo que lo hacen de verdad, pero en su cultura no cabe el argumentar: “se coherente y educa a tu hijo para que no sea un terrorista”, o bien “llévale la contraria al Imán que radicaliza a los jóvenes”.


«En su interior no les incomoda la incoherencia, y por ello es normal ver carteles diciendo que el Islam valora la paz y no es terrorista»


A los que hemos sido educados en el uso correcto de la razón y la hemos incorporado a nuestro yo nos parece una hipocresía (no nos cabe en la cabeza) que las cosas de razón no sean aceptadas por los demás, pues entendemos que la razón es un valor universal.

Islam, razónPero eso lo vivimos así porque nuestra cultura se ha desarrollado gracias al uso correcto de la razón. Sin embargo, quien pertenece a una cultura en la que el silogismo que conduce a la certeza no es un valor reconocido no lo vive así. Por ello es importante enseñar filosofía a aquellos musulmanes que se integran en los países cristianos; con ello se estará retomando su desarrollo cultural allí donde se quebró.

Como dice Samir Khalil Samir, «en el Islam debemos reconocer honestamente que hay dos posibles lecturas del Corán y de la Sunna, bases de la religión musulmana: una legítima, que opta por los versículos que invitan a la tolerancia respecto a los otros creyentes, y otra lectura, igualmente legítima, que prefiere los versículos que invitan al conflicto«. La ambigüedad del Islam, desde su nacimiento hasta nuestros días, fomenta que la violencia forme parte del mismo, pero también es lícito optar por la tolerancia.

Como las medidas propuestas no darán resultado en el plazo necesario, bien podría tomarse el acuerdo a nivel europeo u Occidental de poner en conocimiento de la autoridad musulmana que los imanes de conocida actividad radicalizadora puedan ser expulsados del país, medida que podría aplicarse con más contundencia en el caso de que hubiera víctimas.

Por tanto, entiendo que la labor de fondo, a medio y largo plazo, debe ser fruto de la educación filosófica que forma la razón, atendiendo a todos los factores. Así, paulatinamente, lograríamos que la población musulmana fuera “acogida” por la cultura europea; es decir, una acogida en la que compartirían nuestro bagaje cultural que incluye el uso correcto de la razón. Lo contrario sería limitarse a “recibir” a la población, permitiendo que su instalación y mantenimiento en las formas de actuación irracionales que producen la muerte de víctimas inocentes.

José Luis Montero Casado de Amezúa

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