A las 23:22 del quinto domingo de cuaresma, en el que meditamos el Evangelio de San Juan, en el cual Jesucristo dice «Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá. Y todo el que vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees esto?«, motivo por el que la Iglesia dedica este domingo a la vida, día 29 de marzo del año 2020, los datos que se publican en España sobre el virus son los siguientes:

78.799 confirmados.

6.606 fallecidos.

14.709 recuperados.

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Actualización del 4 de abril de 2020, viernes de Dolores:

117.710 confirmados.

10.935 fallecidos.

30.513 recuperados.

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Cuánto sufrimiento, sólo nos consuela que Cristo, el inocente que no cometió pecado, cargó en la cruz con todo este sufrimiento y lo soportó durante su pasión y muerte que celebraremos, Dios mediante, la semana que viene.

El número de confirmados es tan fiable como los mecanismos de prueba que se han utilizado.

La información conocida y fiable sobre el virus, muy reducida.

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Actualización del 4 de abril de 2020, viernes de Dolores:

Ya surgen voces contra el confinamiento:

https://www.libertaddigital.com/opinion/cristina-losada/contra-el-confinamiento-obligatorio-coronavirus-90406/

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Los contagios siguen creciendo a pesar del confinamiento

Los pacientes que se recuperan muestran que el sistema inmunológico del cuerpo humano funciona y puede superarlo.

Los medios de manipulación masiva machacan desde el principio de esta locura con información que no contrastan, generando incertidumbre, transmitiendo preocupación, provocando tensión y alimentando el pánico irracional.

No hay peor escenario para tomar decisiones correctas.

No es momento de analizar dónde ni cómo surge este virus, ni de recorrer la cronología de los acontecimientos que se han sucedido en España para dar lugar a esta dramática situación. Algún día podremos investigarlo y estamos ya trabajando en ello (vamos a entrevistar a Javier Aymat, que ha escrito un valiente artículo sobre la histeria interminable y a Cristina Martín, que ya nos avisó que los impulsores del gobierno mundial tenían la táctica de la pandemia global entre sus planes para alcanzar sus fines), y confiamos en llegar a saber toda la verdad, aunque sea en la vida eterna.

La reacción del pueblo español ha desbordado generosidad, entrega y dedicación, y ha sido, como en tantas ocasiones a lo largo de la historia, ejemplar.

Lo que me sorprende enormemente, y en cierta manera me decepciona, es ver cómo los españoles hemos aceptado las mentiras y nos hemos sometido a las irresponsables decisiones de los nefastos políticos que nos desgobiernan.

Unos, sin tener todavía  -a día de hoy, suficiente para tomar decisiones de tal magnitud- desde el mes de enero, han querido ir por delante en las medidas dramáticas de cerrar nuestras ciudades, aeropuertos y fronteras, confinar a los todos españoles en sus casas, y restringir la libertad de movimiento.

Otros, han vacilado o sembrado la duda y la división entre los españoles, y muchos, primero han negado la realidad y después nos han conducido a situaciones límite.

¿Alguno ha destinado una parte de sus suculentos ingresos de las arcas públicas a comprar material para los médicos, buscar una vacuna, o aliviar el sufrimientos de los más necesitados? Es más, ¿Algún partido, compadeciéndose de los empresarios y españoles que han visto esfumarse su medio de vida, han reducido el número de enchufados a sueldo, o el número de empresas «amigas» a las que alimentan con su red clientelar?

Todos se han puesto a trabajar en sus planes para sacar la mejor tajada, preocupados exclusivamente en sus intereses, dejando el que debería ser su principal objetivo, el Bien Común, pisoteado por los suelos.

 

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Actualización del 4 de abril de 2020, viernes de Dolores:

Ayer varios partidos anunciaron que van a donar parte de sus subvenciones de los dos próximos meses a Asociaciones (afines) para luchar contra el virus. Según los cálculos que he podido realizar, menos del 2% de sus ingentes emolumentos.

 

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Todos. Sin excepción. No han sido capaces ni han querido recurrir al sentido común para;

1.- Analizar el problema, (ver de qué se trata, con qué medios contamos, y buscar la solución).

2.- Enfrentarse a la situación, (organizar, conseguir y gestionar los medios con los que contamos para conseguir el mejor resultado).

3.- Coger el toro por los cuernos, (perseverar hasta el final, unidos y sin descanso, midiendo la eficacia y corrigiendo la estrategia si es necesario para mejorar).

Personas que están aisladas en sus casas a los que no se puede visitar ni ayudar con lo que necesiten, la limpieza, la cocina, o a combatir la soledad. Personas que están enfermas y solas en sus casas. Personas que no tienen recursos. Personas que trabajan en la Sanidad o en cualquier otro sector y se han visto en la tesitura de tener que decidir a quién cuidar, a quién atender, a quién servir, a quién ayudar.

Personas enfermas a las que no se les puede atender en los hospitales, se les da morfina y se les aparta hasta que se mueren. Familias que no han podido organizarse para el encierro. Negocios que tienen que cerrar por la falta de actividad, y son la principal fuente de ingresos de muchas personas, además de suponer la ruina de sus propietarios.

Personas que han muerto en la soledad, sólo acompañadas por Dios, todopoderoso y omnipresente

El resultado parece claro: Una sociedad destrozada (al menos en parte) por la pérdida de sus seres queridos, por el esfuerzo y por el sufrimiento de estar recluidos, con secuelas que durarán de por vida, y una economía devastada que tardará mucho tiempo en recuperarse.

Parece que en Italia ya ha habido conatos de rebelión. En España, sabemos que el aparato del estado, infectado desde que los tecnócratas entraran en el gobierno y putrefacto desde hace décadas, lleva tiempo en disolución, sus cloacas rebosan y apestan. También sabemos que la constitución no sirve para organizar la convivencia, y vemos como algún político cita determinados artículos para eliminar la propiedad privada, y otros citan los que les convienen para destruir la unidad.

¿Qué sucede en España? Los socios de Un Legado Mejor trabajamos para restaurarla, queremos estar preparados para levantarnos cuando llegue el momento. Como dicta la sabiduría, es mejor crear de nuevo que gestionar la decadencia.

¿Te unes?

José María Piñar Pinedo