Fundación Civilización Hispánica: en defensa de lo que España y el mundo hispánico han aportado a la humanidad

Un Legado Mejor apoya a la Fundación Civilización Hispánica, una entidad cuya misión es ayudar a la toma de conciencia acerca de nuestras valiosas raíces y aportaciones culturales, y a su difusión por todo el mundo.

Y es que, a partir de 1492, España y las gentes y tierras de América comenzaron una trayectoria común. En el proceso aportaron sus respectivas culturas, y el resultado al cabo del tiempo fue el alumbramiento de una nueva civilización: la Civilización Hispánica. Esta Civilización, compuesta por más de 500 millones de personas es, junto a la anglosajona, una de las dos grandes culturas del mundo occidental.

El riquísimo patrimonio cultural hispano que poseemos y nuestros antepasados contruyeron a lo largo de los siglos va mucho más allá de lo cultural. La Civilización Hispánica comprende no sólo una cultura, sino una historia, usos, costumbres, religión, lengua, arte… En definitiva, una compleja estructura que ha ido evolucionado con los siglos y que ha influido de forma notoria en nuestro presente.

¿Qué hace la Fundación Civilización Hispánica?

  • Difundir, mediante proyectos eficaces que repercutan y lleguen de forma masiva a la sociedad, la Civilización Hispánica, con sus valores, contenidos y episodios, un riquísimo muestrario cultural en buena medida inédito para el público.
  • Combatir la Leyenda Negra, difundiendo la inmensa obra civilizadora y evangelizadora de España y de su Corona, por encima de las acciones y abusos individuales que hubieran existido en el curso del proceso colonizador.
  • Dedicar especial atención a la población hispana de los Estados Unidos, que a pesar de orígenes diversos poseen las raíces comunes de la Civilización Hispánica, reforzando estas como patrimonio de todos ellos.
  • Movilizar a personas, empresas e instituciones relevantes de la órbita hispánica para este fin. Las cuales deberán proceder de los cuatro ámbitos hispánicos: España, Países de Iberoamérica, Estados Unidos y Filipinas/Pacífico.
  • Utilizar la gran plataforma de los Estados Unidos, reducto relevante de la Civilización Hispánica en la actualidad, para producir y expandir, con la máxima eficiencia y difusión posible, los contenidos y episodios de la Civilización Hispánica.

El objetivo es movilizar a personalidades y empresas relevantes, con capacidad para producir o impulsar proyectos de importancia. Deberán proceder de España, Hispanoamérica, Estados Unidos y Filipinas.

¿Y cómo lo hace…?

La Fundación Civilización Hispánica busca la mayor difusión posible a través de:

  1. Publicaciones ilustradas
  2. Exposiciones itinerantes
  3. Largometrajes cinematográficos
  4. Televisión. Programas documentales y Series dramatizadas.
  5. Redes sociales
  6. Otras acciones con repercusión

De manera particular, preferentemente se tratará de producir los proyectos en los Estados Unidos, la mayor plataforma de difusión posible hacia el mundo.

 

La Civilización Hispánica se compone de diversos ingredientes. Los más conocidos y relevantes son tres: la Lengua española, la Religión católica y el Mestizaje o cruce de sangres.
La Lengua española se sitúa en el tercer lugar de las lenguas mundiales, por detrás del chino mandarín y el inglés, y se encuentra en progresión constante, estando cerca los Estados Unidos de convertirse en un país bilingüe.
La Religión católica se ha expandido por el mundo gracias a la Civilización Hispánica. A su vez, el cristianismo influyó poderosamente en el carácter esencialmente humanitario de la obra española: la consideración de los nativos como súbditos de la Corona; la fusión con el indígena para dar lugar a un colosal mestizaje; las Leyes de Indias, protectoras de la población autóctona americana; la escasísima tolerancia de la esclavitud en los países hispánicos… De tal modo que puede afirmarse que cristianismo e hispanismo son dos ramas de un mismo tronco, el de los valores y los derechos humanos, difundidos estos por vez primera por el español Francisco de Vitoria, en fechas tan tempranas como el siglo XVI.

Pero al lado de ello hay otros muchos elementos, materiales e inmateriales, integrantes de la Civilización Hispánica: la alimentación y la agricultura, la arquitectura y el urbanismo, el ganado y el manejo ganadero a caballo, la música y el arte, la literatura… Y también un conjunto de usos, costumbres y tradiciones comunes, y una peculiar y vital filosofía de vida, propia y exclusiva del mundo hispano.

Otras naciones occidentales de grandes recursos han difundido ampliamente los ingredientes de su cultura y de su historia, a través de los instrumentos de mayor calado en la sociedad de hoy, como el cine y la televisión, hasta el punto de que han logrado acuñar una “imagen de marca” propia: el way of life y el espíritu de superación americanos, la elegancia francesa, el estilo británico…
Por el contrario, la Civilización Hispánica, en su concepto y en los argumentos de su ya dilatada historia, apenas ha trascendido al público, apenas se han producido películas o programas de televisión sobre ello. Se ha quedado restringida a los círculos de estudiosos e investigadores, los llamados hispanistas, pero la sociedad desconoce los múltiples valores y sucesos históricos que la integran.
Y no solo eso, sino que la llamada Leyenda Negra, atizada precisamente por esas naciones europeas y de manera constante a través de los libros, el cine y la televisión, ha logrado difundir una imagen de marca absolutamente descalificadora de la labor de España y lo hispano, ocultando lo positivo, sus muchos valores, y destacando lo negativo hasta grados superlativos de exageración y de falseamiento de la verdad. La Leyenda Negra ha acabado calando de tal modo, que el mundo occidental acepta como un hecho incuestionable la crueldad de España en la conquista y colonización de América.

Parece llegada la hora de enmendar tamaña injusticia histórica. Basta para ello con contar la verdad tal como fue, y difundir que, por encima de diferencias coyunturales, España y los países de América engendraron en común algo que resulta muy difícil: toda una Civilización.
Es deber por tanto de España y de los países de la órbita iberoamericana movilizarse, aunar sus esfuerzos para allegar recursos suficientes, que permitan difundir, por vez primera y de forma definitiva, su obra conjunta, su historia, los episodios que la componen, y todo ello a través de los grandes medios de comunicación actuales, los que permiten llegar al núcleo masivo de la sociedad.

Esta acción común de difusión de lo hispánico repercutirá en beneficio conjunto de los países que componen la Civilización Hispánica, y ayudará a la cohesión entre todos ellos. Y operará también en beneficio de la Lengua española, y también de los superiores valores representados por la tradición hispánica. Porque la extensión de los valores hispánicos equivale a expandir los valores cristianos.

http://civilizacionhispanica.org