27 de abril del año 711. Enemigos de la Fe Católica entran en la península ibérica, en el reinado visigodo de Rodrigo, mientras sofoca rebeliones en el norte: Dos nobles, uno de ellos obispo (el Conde don Julián y el obispo Don Oppas) hijos del rey muerto, acusan a Rodrigo de seducir a su hermana y le traicionan en la batalla de Guadalete.

Toledo, la capital del reino y diócesis primada, en la cual nace España en el año 589, se rinde a los musulmanes sin oponer resistencia.

27 de abril del año 2020. Enemigos de la Fe Católica gobiernan en España, en el reinado borbónico de Felipe, con rebeliones en el norte: Los nobles no quieren saber de Dios y muchos de los obispos, preocupados por «la salud de los fieles», les impiden participar en los sacramentos, y ambos parecen estar de acuerdo con las mentiras del gobierno y sus manipulaciones.

El padre Royo Marín, en una de sus joyas tituladas «El gran desconocido. El Espíritu Santo y sus dones», explica el temor mundano con las siguientes palabras:

Es aquel que no vacila en ofender a Dios para evitar un mal temporal (por ejemplo, apostatar de la fe para evitar los tormentos del tirano que la persigue). Está bien claro que este temor no solamente no es virtuoso, sino que constituye un gran pecado, puesto que se prefiere un bien creado (la propia vida, en este caso) al amor del bien increado, que es el mismo Dios. Por eso dice Cristo en el Evangelio: «El que halla su vida, la pierde; pero el que la perdiere por amor a mí, la hallará. Mt 10,39». A este género de temor mundano se reducen, en mayor o menor grado, los pecados que se cometen por respetos humanos. Bien lejos de esta clase de temor mundano estaba Santa Teresa de Jesús cuando decía que prefería ser «ingratísima contra todo el mundo» antes que ofender en un sólo punto a Dios.

La invasión que comenzó el 27 de abril del año 711 nos tuvo sometidos hasta el 2 de enero de 1492. La monarquía católica hispánica se ha visto sometida desde el 16 de noviembre de 1700 por reyes mundanos,  y los enemigos de España y de la Fe campan en el gobierno desde hace décadas.

El gobierno comunista está sometiendo a los españoles desde el 2 de junio de 2018, y ya ha mostrado su odio hacia los católicos en repetidas ocasiones. Quieren volar la Cruz del Valle de los Caídos, la más grande del mundo. Ni el rey, ni los nobles, ni los políticos, ni siquiera los obispos, han dicho una sóla palabra.

Tenemos que volver a Dios. Como Pelayo, compañero de Rodrigo que se resistió, rezó en la cueva de Nuestra Señora, y puso en marcha la Reconquista. Sólo con la Fe podremos restaurar España.

José María Piñar Pinedo